MISCELÁNEA
SL
Soneto a la lite ratura
No diré cuando llegue mi momento
que he besado, llorado y sonreído
con prisa, sin pasión o que he vivido
dormido, tan ajeno al sentimiento.
Yo busco en cada libro el argumento
que le dé a mi vida algún sentido,
pues leer es huir de nuestro ruido
volando lejos, libres como el viento.
Y vosotros los grandes soñadores,
leed y no viváis porque prefiero
que la muerte os recuerde de lectores.
En ella me encontré por fin ligero,
ella llenó mi mundo de colores,
fue ella el amor más verdadero.
Javier Zulueta Cuquerella. 15 años.
¿Qué significa lee r?
Comenzar las mañanas en el bosque,
donde reinan los duendes y las hadas,
o en alguna colina congelada
donde luchan los hombres con los dioses.
Descubrir que hay un punto discordante
donde el mismo universo se resume,
o que algunos corazones laten mucho
y delatan los secretos más profundos.
Explorar los confines de otros mundos.
Mirar la realidad desde otros ojos.
Reír, llorar, cantar, subir a un trono,
encontrar una respuesta en el asombro.
Saber que los minutos se detienen
en el tiempo preciso que acaricio
las páginas de un libro que, aturdido,
gritará su verdad a quienes sienten.
Paula Eseiza Jaurena. 26 años.
El place r de la lectura
Cuando yo era pequeñita,
cada noche en mi camita,
me leía cuentos mi mamita
y yo me quedaba frita.
Muchos eran los cuentos con los que pasé buenos momentos:
“Los vestidos de mamá”, “Cuidado con la rana”, “Los instrumentos”,…
Ahora me he hecho mayor
y no me gusta la coliflor
pero me gusta leer cuentos de amor.
Una vez leí un cuento sobre un esquiador y su perro labrador.
Se encontraron con un roedor
que se estaba comiendo un filete con un tenedor.
Vivieron en la montaña una aventura maravillosa.
Se cayeron en un barranco y les rescató volando una mariposa.
Me gustan los cuentos con muchos dibujos y muchos encuentros,
por ejemplo que la abuelita se encuentre con Caperucita.
A mí me gusta leer cuentos bonitos,
pero no me gusta leer cuentos de perder.
Mientras mi hermana Cata y yo estamos leyendo,
mi hermano José se pasa el rato corriendo.
Cuando mamá y papá vuelvan de viaje,
dejaré de leer un rato y les ayudaré con su equipaje.
Ayer por la tarde estaba leyendo un ratito
y me asusté mucho cuando se puso malito el abuelito.
Los Reyes Magos siempre nos traen cuentos
y nos ponemos muy contentos.
Leer un libro me hace feliz y también comer un regaliz.
Blanca Soto. 8 años.
Con la colaboración de
GANADOR CATEGORÍA JUVENIL
GANADOR CATEGORÍA INFANT IL
GANADOR CATEGORÍA ADULTO